Hoy felicito a las madres

Hoy felicito a las madres y mi regalo es hablar del después.

Nos preparamos para la maternidad conscientes del enorme impacto en la humanidad de hacer la crianza mejor. 

La maternidad ha dejado de ser una cueva de culpas y silencios, alimentada de mito romántico para ser una fuente de fuerza y determinación en mejorar la vida en cada casa y en la humanidad entera. 

Mujeres comprendiendo nuestro impacto y creciendo por dentro en habilidades de regulación, contención, aliento, madurez y autonomía propia, familiar y entre mujeres. 

Ese volcado puede devenir en un duelo brutal de nido vacío sumado a la pérdida de estrógenos y condicionar tu vida desde lo brutal a lo nimio. 

Somos seres humanos además de madres, somos mujeres con cambios a veces enormes, tanto como la soledad en compartir síntomas y tener como respuesta  el aguanta que es “natural”, el silencio o ser un nuevo “nicho de mercado” para suplementar la falta de investigación y formación. 

Hoy me pongo seria. 

Reivindico la fuerza de la maternidad y ser humanas! 

Sostenidas, investigadas, formadas, ¡que de tirar para adelante, resolver y contener para que el mundo marche, evolucione y mejore ya tenemos el máster de la maternidad! 

¡Hartas de soledad en la maternidad, no estaremos más en soledad para la matrescencia ni en menopausia! 

¡Al menos nos tenemos!

¡Mucho por cambiar! 

¿Seguimos solas? ¿Tendremos apoyo real ya?

Aquí testimonios de menopausia con o sin maternidad 

Rocío G. Sanabria